domingo, 31 de octubre de 2010

Es de bien nacido.....

    Es de bien nacido ser agradecido, y yo creo que hoy tengo que dar gracias.
    Gracias por que tengo una familia. Peculiar, puede; con sus altos y sus bajos, seguro; personal e intransferible, siempre.
    Gracias por la enana que viene en camino, increíble, solo pensar en ella y se me sale la sonrisilla, no me puedo ni imaginar lo que la voy a querer cuando nos veamos las caras.
    Gracias, porque tengo a mis amigos; a los de siempre, de toda la vida y de todo tipo. Desde amigas dispuestas a explicarte que existe el azul Klein, a otras que ofrecen  un viaje de solteras para desquitarnos un poco, enamoradizas, calladas, flamencas, casaderas, isleñas, de las que saben decirte la verdad que no quieres oír (pero que es la que hay). Y amigos de esos que después de 15 años se siguen descojonando con las mismas tonterías de cada fin de semana y te dan la razón solo porque saben que en ese momento es lo que toca.
    Gracias por que tengo una vocación, una actividad que aún sin remuneración hace que cada día me sienta orgullosa y satisfecha con la elección de a que dedicar mi tiempo (al menos de momento, que nunca se sabe)
    Gracias que he tenido momentos malos que me han enseñado que siempre salgo a flote. Y que en momentos difíciles me ayudan al repetirme, recuerdas cuando… y aquí sigues. Momentos que reafirman eso de que no hay mal que cien años dure.
    Gracias por todos los momentos buenos que he tenido, tengo y tendré: los ratillos con mis aserejes, las cenas en el chino, los puntazos que se gasta mi señora madre, las ocurrencias de mis niños,…
    Gracias a todos mis rolletes, ligues novios. Gracias a los que se portaron genial, a los que me han hecho llorar, a los que han vuelto después solo para verme, a los que no llamarán más, a los que me tomaron el pelo, a los que se lo tomé yo. Supongo que teníamos que encontrarnos para luego desencontrarnos, gracias, todos habéis cumplido vuestra función.
    Y sobretodo muchas gracias, muchas muchas  gracias por el hecho de poder dar gracias, de reconocer lo bueno de cada cosa y encontrar un sentido. Estoy segura de que aún me quedan muchas cosas por vivir y por las cuales estar agradecida.
Pd: si, casi me olvido, gracias, agradecimiento eterno al cocido materno.