jueves, 1 de septiembre de 2011

Aquí y ahora

Aquí  y ahora es sencillamente eso, aquí y ahora; no ayer, cuando eras tan feliz; ni mañana cuando consigas ese contrato y todo te sonría.
Y  para muchos esa es la gran clave, conseguir mantenernos el máximo tiempo posible aquí y ahora, centrarnos en lo que hacemos en cada momento.
Si estás leyendo, estás leyendo; si estás de cañas, estás de cañas; si estás llorando, pues ale, a llorar. Pero aquí y ahora.
Lo que se propone es que te tomes un segundo, respires y pongas toda tu atención en este momento.
Es “viajar” en el tiempo lo que muchas veces provoca depresión y ansiedad. La pena por lo que se ha ido, el miedo a lo que está por venir. Con el peligro añadido de la imaginación humana, que siempre nos ayuda a idealizar el pasado y a pintar grandes monstruos en lo que el futuro nos puede deparar.
Y atención, no estoy diciendo que actúes como un robot. No te digo que no recuerdes, que nunca tengas nostalgia, que no rememores, te digo que no te quedes anclado ahí.
Tampoco te digo que no sueñes, que no emprendas, que no te ilusiones, que no hagas planes. Te digo que no vivas el cuento de la lechera.
Ahora estas aquí, y estás como estás, y eso no es mejor ni peor, es lo que es. Acepta que eres y donde estas en este momento. Posiblemente descubras que no estás tan mal como pensabas. Incluso, te puedes sorprender agradecido por ciertas cosas, aprendizajes, situaciones, personas que ahora tienes cerca.
Entonces sí, coge un sueño,  tu sueño imposible. Pero el tuyo, no el de tus padres, ni el que la situación económica y social recomiendan, tampoco el que tus amigos te aconsejan y desgránalo un poco, créate un sueño a fascículos (igual para conquistar el mundo el primer paso es crear una sociedad anónima, o buscar mano de obra barata, vete tú a saber).
Ve transformando tu realidad, ve consiguiendo logros poco a poco, ve siendo quien eres y lo que puedes llegar a ser, pero siempre empezando ¡AQUÍ Y AHORA!