jueves, 8 de diciembre de 2011

.......Rencor.......

Voy construyéndome un mundo nuevo, una realidad propia, mi propia zona de confort.

Y voy aplicando aquello que ya aprendí, voy llenando los huecos, aceptando los huecos,
y en ocasiones, hasta disfrutando de los huecos.

Pero aún es tan débil que el más mínimo eco tuyo basta para dejar mi ciudad en ruinas.

Y una vez más, encuentro mi poblado en llamas, y reconstruirlo me cuesta tanto ahora.
Porque con cada devastación muere un poco también la ilusión de haberte dejado atrás.
 ¿Hasta cuándo te daré ese poder?

Y supongo que como la vida nos va enseñando a golpe de ensayo y error esta historia se repetirá,
una y otra vez, hasta el día que mis murallas siquiera percibas ecos tuyos.

Y te juro, mi amor, que deseo con toda mi alma que ese mismo día sea tu mundo el que se vaya a tomar por culo.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Aquí y ahora

Aquí  y ahora es sencillamente eso, aquí y ahora; no ayer, cuando eras tan feliz; ni mañana cuando consigas ese contrato y todo te sonría.
Y  para muchos esa es la gran clave, conseguir mantenernos el máximo tiempo posible aquí y ahora, centrarnos en lo que hacemos en cada momento.
Si estás leyendo, estás leyendo; si estás de cañas, estás de cañas; si estás llorando, pues ale, a llorar. Pero aquí y ahora.
Lo que se propone es que te tomes un segundo, respires y pongas toda tu atención en este momento.
Es “viajar” en el tiempo lo que muchas veces provoca depresión y ansiedad. La pena por lo que se ha ido, el miedo a lo que está por venir. Con el peligro añadido de la imaginación humana, que siempre nos ayuda a idealizar el pasado y a pintar grandes monstruos en lo que el futuro nos puede deparar.
Y atención, no estoy diciendo que actúes como un robot. No te digo que no recuerdes, que nunca tengas nostalgia, que no rememores, te digo que no te quedes anclado ahí.
Tampoco te digo que no sueñes, que no emprendas, que no te ilusiones, que no hagas planes. Te digo que no vivas el cuento de la lechera.
Ahora estas aquí, y estás como estás, y eso no es mejor ni peor, es lo que es. Acepta que eres y donde estas en este momento. Posiblemente descubras que no estás tan mal como pensabas. Incluso, te puedes sorprender agradecido por ciertas cosas, aprendizajes, situaciones, personas que ahora tienes cerca.
Entonces sí, coge un sueño,  tu sueño imposible. Pero el tuyo, no el de tus padres, ni el que la situación económica y social recomiendan, tampoco el que tus amigos te aconsejan y desgránalo un poco, créate un sueño a fascículos (igual para conquistar el mundo el primer paso es crear una sociedad anónima, o buscar mano de obra barata, vete tú a saber).
Ve transformando tu realidad, ve consiguiendo logros poco a poco, ve siendo quien eres y lo que puedes llegar a ser, pero siempre empezando ¡AQUÍ Y AHORA!


martes, 31 de mayo de 2011

Ni falta que me importa...

Que ni sí ni no, ni todo lo contrario.
Que ni mucho ni poco, ni más vale tarde que nunca.
Que puede ser, ¿Quién lo sabe?;
¿Qué habría sido?, vete tú a saber.
Pero tengo la prueba empírica, a quien madruga Dios no le ayuda,
pero si es cierto que tiene más horas para tomar el sol.
Y si no se cómo demonios es un grajo, dime tu lo que me importa si vuela bajo.
Pájaros volando, cientos, pero en mano escasos; y al buen entendedor,
 por dios, que alguien le explique algo.

Y quien bien te quiere te hará llorar, vamos, no me jodas…..



jueves, 26 de mayo de 2011

Ahora me ves, ahora no me ves!!!

          Hay que ver lo gracioso que era de pequeño jugar al "cu-cu traaaaaaaaaaaaaaaas"; si hombre cuando tu abuelo se tapaba la cara diciendo CUUUUUUUUUUU CUUUUUUUUU, y cuando menos te lo esperabas dejaba la cara al descubierto y gritaba emocionado, TRAAAAAAAAAAAS, y claro, tu que aún eras un ser puro, inocente, sin prejuicios, te descojonabas pensando, dios mio, yo también acabare haciendo esto....
         Y hay que ver como de adultos, ese mismo juego pierde su puñetera gracia. Porque ya de mayores seguimos jugando a esto, pero a una modalidad pelín diferente, con algo más de mala leche, o vete tu a saber que es; lo que nos gusta de mayores es jugar al "Ahora me ves, ahora no me ves!!!".

         Os cuento alguna de mis partidas más recientes, a ver si os suena. El sujeto A de pronto aparece, y esta ahí, haciendo monerías, que si unas cañas, que si una copa, que si nos vamos al cine; y tu sujeto B al principio desconfías, pero cegada por tanta caña y después de tanto capitulo de Candy Candy dices, que narices, el sujeto A mola y es de fiar, y empiezas a seguirle el rollo de lleno. Aquí encontramos varias opciones de juego:
                             1: El sujeto A, sin más se esfuma, vamos, que tu no lo sabias, pero el sujeto B es mago, tocate los cojones Manolito.
                             2: El sujeto A empieza a mostrar comportamientos extraños, aparece y desaparece, que ni si ni no, que ahora mismo es un mal momento pero vamos a esperar que igual un poco mas adelante, .....

         En ambas versiones el final es el mismo, el sujeto A desaparece con la misma facilidad con la que apareció (maldita generación y "degeneración" espontánea) y en ambos casos la cara del Sujeto B es la misma, ojiplático, como de fumao, anonadado, que diría mi santa madre.
Y claro, el sujeto B se queda un tiempo pensando, pero, ¿donde está? ¿hice algo raro? ¿me huele el aliento?, a esto se le añadirá más o menos drama en función del cariño y las expectativas depositadas en el desaparecido A.

           En cualquier caso, no es mi intención desparramar despecho por la red, además, el porno casi no deja espacio. Yo lo que propongo es sacarle alguna ventaja al dichoso jueguecito de las narices.
         
          Y es que puedes intentar jugar a batir tu propia marca ( ¿a ver si esta vez me doy cuenta antes de que si es mago?, vamos, a ver si voy aprendiendo algo), también puedes jugar a ver como cada vez  la cara de gilipollas se te va quitando antes, y como puedes hacer para quitarle más drama y ponerle más encanto ( podrías, no se, escribir un blog desde el despecho, ejem, ........., )También puedes jugar a aceptar que tanto tu como el sujeto B soy humanos con todo lo que ello conlleva (olores corporales, miedos, apegos, inseguridades, derecho a elegir si quieres o no estar con alguien, vello, legañas)

          Y está ya la propuesta super arriesgada, el auténtico juego de profesionales: el dejar sin más que B se vaya, sin reproches, sin chantajes emocionales, sin pensar que todo esta perdido, y mirar pa´lante sin decirte ¿cómo he podido ser tan imbécil? ni ¿como se puede ser tan hij@ de perra?

        En cualquier caso, yo intentaré jugar como los campeones, con dolor, si, porque decir adiós duele.
     Orgullosa, si, porque joe, estoy jugando en primera división! Y porque he aprendido, al menos que con
                      determinados temas no juego ni quiero pensar que me la hayan jugado

domingo, 26 de diciembre de 2010

Bendita Navidad, nos crean (creamos) tantas expectativas a base de peliculones de sobremesa, anuncios de turrón,  chinchones y zambombazos que en cuanto se nos quema el cochinillo o la abuela se pone farruquilla entre los langostinos y los turrones se nos va a pique el espíritu navideño; y es que no, definitivamente, eso no era lo que antena tres nos había prometido en sus pelis basadas en hechos reales.
A mí de momento papa Noel me ha traído un hombre cangrejo, (un pasito palante María, dos pasitos pa´tras) y una resaca cuanto menos interesante con su dolor de cabeza, sus retortijones correspondientes y sus arcadas cada vez que vas a la cocina y te cruzas con los mazapanes.
Así que este año a los reyes, les pediré un buen par de testículos, no para mí, Dios me libre, sino para aquellos que ni comen ni dejan.
Pero no está tan mal, hay cosas divertidas; amigo invisible familiar, hoy recién levanta he confesado: mamá, eres tú, que coño te compro??!! Y su respuesta apabullante: hija, unas zapas de esas tan chulas que tonifican, que me duele mucho la espalda (no salgo de mi asombro).
Y no olvidar tampoco que en navidad te pasas de mediados de diciembre a principios de febrero comiendo restos (pero no restos chungos), que si un poquillo de salmón, que si pásame el flan, tráete aquellos quesos de la cesta del curro de tu hermana….
Y aunque en este preciso momento esté un poco escéptica ya me voy teniendo calá, y sé que en cuanto me tome un café con las aserejes, en un mano a mano con los polvorones, la simple visión de mi señora madre haciéndome el cocido y tonificándose a la par,…., vamos, que se me pasará, de hecho, confieso que ya se me escapa la sonrisilla….
Ale, feliz navidad!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Creo que tendemos a pensar en la felicidad como algo ajeno a nosotros; algo que vendrá, como la primavera, con el nuevo novio, con el trabajo que esperamos, el sueldo que merecemos, cuando aprobemos ese examen, cuando nuestros michelines desaparezcan y tengamos los glúteos más firmes.

Y, poco a poco, me planteo que la felicidad, en realidad, se conquista cada día y no siempre se mide en número de carcajadas por horas, ni en la ausencia de problemas, ni de sentimientos de tristeza ( suena paradójico, lo se)

Para mi, a día de hoy, se mide en la tranquilidad con que te metes en la cama, con la sensación de " lo bien hecho" o de " estar en el camino"., con la coherencia entre quien quiero ser y quien soy. Con vivir llevando a cabo mis valores, con la certeza de saber que hay/habrá temporales y que puedo/podré capearlos. Con saber que hay momentos grises, pero que solo son eso, momentos, y que al fin y al cabo yo decido que tono de gris le quiero dar y que hacer con la tristeza ( llorar toda la tarde o llamar a una amiga, cagarme en todo lo que se menea un rato y darme un baño,...., todas son opciones, pero con algunas me sentiré mejor que con otras)

A día de hoy, repito, me hace feliz permitirme saber quien soy,que siento, que quiero y porque. Poder hacerlo de forma pública, ante los demás, aún cuando estos no estén de acuerdo.

domingo, 21 de noviembre de 2010

                               Parece cada vez más obvia la existencia de múltiples (miles de millones) realidades simultaneas y nuestra capacidad de elegir cual nos gusta más. Y mira que no lo digo yo, por Dios, el mérito no es mío; lo dice la física cuántica, nos lo dicen filósofos, sabios, pensadores, genios,…
Pues si señores, parece ser que nosotros mismos somos totalmente libres de decidir cómo y porqué queremos vivir (nuestra única y más grande libertad decía un tal V. Frankl), (esto de citar queda guay porque hasta parece que sabes de lo que hablas).
Incluso se oye, cada vez más, hablar de leyes de atracción. (En su versión más comercial encontramos El Secreto, que garantiza grandes sumas de dinero y polvetes a cascoporro, entre otras cosas).
 Yo sí creo, aunque no te creas que lo digo sin cierto pudor, eh!. No creo precisamente en eso de pensar, quiero 120.000 euros en un mes, pero sí creo que lo que pensamos es lo que creamos, y en cierto modo lo que atraemos; y es que la idea en sí no es tan descabellada.
¿Por qué esta idea nos jode tanto? Muy sencillo, busca a alguien que siempre busca parejas inadecuadas y dile que en el fondo, es lo que buscaba; dile a alguien que se siente solo y decepcionado de la vida que él ha creado esa situación. Porque claro, de ahí viene el yo me lo guiso yo me lo como o lo que en psicología conocemos como profecía autocumplida. ( En lenguaje coloquial, cuando dices, me la voy a pegar……, me la voy a pegar………, me la voy a .., mierda, me la he pegao!). Y es que al ser humano se le da muy bien eso de tirarse piedras en su tejado, vamos el masoquismo puro y duro, no es en vano que seamos los únicos en tropezar dos y mil veces con la misma piedra.
Al principio esta idea puede agobiar y crear estados de paranoia interesantes (joder, no quiero pensar así, que luego, …., ya sabes, lo de cuidado con lo que deseas que se puede cumplir…), pero con el tiempo resulta tranquilizador, porque en el fondo te está dando los mandos.  Tú eliges, tú decides si quieres pensar y hacerte un desgraciao (que palabra tan horrible), o si asumes que el dolor es real, pero el sufrimiento lo añadimos nosotros.
Puedes dejar de pasarte horas pensando en la mala suerte que tienes, lo malos que son los hombres, lo difícil que está eso del trabajo,  en lo mal que lo hiciste cuando, …, en lo mucho que te aburres, viviendo en un eterno domingo por la tarde, vamos. O bien puedes proyectarte en lo que realmente quieres, ponerte esa canción de María Jiménez que saca lo mejor de ti, hacerte un café y tomarte tiempo en hacer una lista de metas alcanzables, montar en una bici ( rosa, en mi caso), pensar en las cosas del día que no han estado nada mal hoy: sobremesa en la mesa camilla, llamadas con tarifa plana para comentar jugadas, os he hablado ya del cocido de mi madre, …, incluso el berrinche que te has llevado y te ha dejado otra vez hueco para poder seguir respirando…


A mí me gusta encamarme e imaginarme a mi misma en un futuro no muy lejano en mi despacho, con su mesa de madera, mi supersofá de profesional, mis papeles muy bien organizaditos, mi placa en la puerta (Merypeich, Gran Psicóloga, Efectiva y precios razonables). Me imagino la puerta abierta, para que puedan entrar pacientes, y con el teléfono sonando constantemente de toda la gente que necesita mis servicios. Y a lo mejor os parece raro, o absurdo, pero da un buen rollo…, y unas ganas de tirar p´alante…, le da hasta un toque material  al sueño que te deja casi casi rozarlo con los dedillos.
            Y es que ya lo decía un tipejo, un tal Niestzsche; no creo que lo conozcáis, no hizo nada      demasiado importante en su vida, juas:

                 “El que tiene un porque para vivir puede soportar casi cualquier cómo”

Por favor, si algún día alguien lee esto, intentad ver el documental " Y tu que sabes", para bien o para mal indiferente no deja....